miércoles, 16 de enero de 2019
La historia con el barómetro
Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:
"Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que este afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo. Leí la pregunta del examen: 'Demuestre cómo es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro'.
"El estudiante había respondido: 'lleve el barómetro a la azotea del edificio y átele una cuerda muy larga. Descuélguelo hasta la base del edificio, marque y mida. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio'.
"Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente. Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su año de estudios, obtener una nota mas alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel. Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta, pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.
"Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunté si deseaba marcharse, pero me contestó que tenía muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara. En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: coja el barómetro y láncelo al suelo desde la azotea del edificio. Calcule el tiempo de caída con un cronómetro. Después, aplique la formula altura = 0,5 A por T2. Y así obtenemos la altura del edificio. En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota más alta.
"Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras; por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.
"Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Sí, contestó, éste es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el numero de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el numero de marcas que has hecho y ya tienes la altura.
"Es un método muy directo. Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento mas sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro está a la altura de la azotea la gravedad es cero, y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla fórmula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio. En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de precisión. En fin, concluyó, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea coger el barómetro, golpear con él la puerta de la casa del conserje y, cuando abra, decirle: 'Señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo'.
En ese momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares). Dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar".
El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922, más conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica.
Nota: esto puede que sea una leyenda urbana.
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WordPerfect phone support history
Esta es una historia real de la línea de ayuda de WordPerfect. No hace falta decir que el empleado de la línea implicado fue despedido. De todas formas, el/ella ha llevado a juicio a la organización WordPerfect por "Despido sin causa justificada"
Diálogo de un ex-empleado de la línea de ayuda al consumidor de WordPerfect:
Empleado: "Ridge Hall, asistencia en ordenadores; ¿En qué puedo ayudarle?
Cliente: "Sí, bueno. Tengo problemas con WordPerfect."
Empleado: "¿Qué clase de problemas?"
Cliente: "Bueno, estaba escribiendo y, de repente, las palabras se han ido"
Empleado: "¿Se han ido?"
Cliente: "Sí, han desaparecido"
Empleado: "Hmm. Bueno, ¿Qué aspecto tiene su pantalla ahora?
Cliente: "Ninguno"
Empleado: "¿Ninguno?"
Cliente: "Está negra. Y no me permite que escriba nada".
Empleado: "¿Está aún en WordPerfect o ha salido?"
Cliente:"No sabría qué decirle..."
Empleado: "¿Puede ver el mensaje C:\ en su pantalla?"
Cliente: "¿Qué es un mensaje ce?"
Empleado: "No importa. ¿Puede mover el cursor por la pantalla?"
cliente: "No hay ningún cursor: Se lo he dicho, no me permite escribir nada".
Empleado: "Tiene su monitor un indicador de encendido?"
Cliente: "¿Qué es un monitor?".
Empleado: "Es la cosa con la pantalla que se parece a una televisión.
¿Tiene una pequeña luz que le dice que está encendido?"
Cliente: "No lo sé"
Empleado: "Bueno, entonces mire en la parte posterior de su monitor y encuentre el cable de la electricidad que llega a él. ¿Puede verlo?"
Cliente: "Sí, eso creo".
Empleado: "Maravilloso. Siga el cable hasta el enchufe y dígame si está enchufado a la pared".
Cliente: "...... Sí, lo está"
Empleado: "Cuando estaba detrás del monitor, ¿Se dió cuenta de si había dos cables conectados en la parte trasera de esté o sólo uno?"
Cliente: "No me fijé".
Empleado: "Bueno, los hay. Necesito que mire en la parte de atrás otra vez y que encuentre el otro cable".
Cliente: "......Vale, aquí está".
Empleado: "Siga el cable, por favor, y dígame si está connectado a la parte posterior de su ordenador".
Cliente: "No puedo alcanzarlo"
Empleado: "Uh huh. Bueno, ¿puede ver si lo está?"
Cliente: "No".
Empleado: "Ni siquiera si pone la rodilla sobre algo y se echa hacia adelante?"
Cliente: "Oh, no es que no pueda porque no tengo el ángulo correcto. Es porque está oscuro"
Empleado: "¿Oscuro?".
Cliente: "Sí. Se ha ido la luz de la oficina y sólo tengo la luz que entra por la ventana".
Empleado: "Bueno, encienda la luz de la oficina...".
Cliente: "No puedo".
Empleado: "¿No?. ¿Porqué no?".
Cliente: "Porque hay un fallo eléctrico general".
Empleado: "Un fallo....¿Un fallo eléctrico general?. Aha, de acuerdo, lo tenemos pillado ahora. ¿Conserva aún las cajas y los manuales y las cosas de embalar con las que venía su ordenador?".
Cliente: "Bueno, sí, las tengo en el armario".
Empleado: "Bien. Cójalas, desconecte su ordenador y empaquételo igual que cuando se lo entregaron. Entonces devuélvalo a la tienda en la que lo compró".
Cliente: "¿En serio? ¿Es tan terrible?".
Empleado: "Sí, eso me temo".
Cliente: "Bueno, de acuerdo, supongo que... ¿Qué debo decirles, entonces?".
Empleado: "Dígales que usted es demasiado estúpido para tener un ordenador".
Zero Killed - OK History
Zero Killed - OK History
Durante la La Guerra de Secesión o Guerra Civil estadounidense (en inglés American Civil War) en los cuarteles norteños (Yankees / Yanquees) se ponian en pizarras encima de la puerta de entrada de los cuarteles las listas de bajas (lo que años después serían las KIA lists o "Killed In Action") al final de la lista de nombres de muertos se ponia la cantidad total.
Si la batalla había sido tan buena para los Yankees que no habían tenido bajas se ponia sólo en el pizarrón:
Zero killed (cero muertos).
Después poco a poco se fue abreviando esto:
zero K
y con el tiempo se abrevió aun más
0 K
y más
OK
y como hay una similitud tipográfica enorme entre la letra "O" y el cero "0" y además se acostumbra a pronunciar en Inglés el cero como letra O y foneticamente "Ou" en castellano al final resultó:
Ok
Como todos sabemos significa actualmente "todo está bien" (o cero KIA).
Nota: Esto es una historia no comprobada científicamente, está en la categoría de leyenda urbana.
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Tautología
Tautología
Según el diccionario de la RAE (Real Academia Española)
Del gr. ταυτολογία tautología, de ταὐτό tautó 'lo mismo' y -λογία -logía 'acción de decir'.
1. f. Ret. Acumulación reiterativa de un significado ya aportado desde el primer término de una enunciación, como en persona humana.
2. f. despect. Repetición inútil y viciosa.
Y en algunos libros de lógica matemática:
Proposición lógica que siempre toma valor verdadero. (sea simple o compuesta)
Si la tabla de verdad de la proposición es siempre verdadera, independientemente de la verdad o falsedad de las proposiciones simples, entonces la expresión es tautológica.
.... y de nuevo otra definición parecida:
TAUTOLOGÍA: Una proposición compuesta es una tautología si es verdadera para todas las asignaciones de valores de verdad para sus proposiciones componentes. Dicho de otra forma, su valor V no depende de los valores de verdad de las proposiciones que la forman, sino de la forma en que están establecidas las relaciones
Pero..... lo mas interesante es que algunas personas, que quizás no aprendieron bien a hablar ni a razonar cuando pequeñas e incluso graduados BSc de pacotilla se creen que es correcto (y algunos oyentes y/o lectores lo ven como chiste) el decir algunas de las siguientes frases:
¨La técnica es la técnica y sin técnica no hay técnica¨.
¨Ayer es ayer y hoy es hoy¨.
y otras barbaridades que sin llegar a ser proposiciones lógicas y por tanto tautologías, pertenecen a la misma familia de anormalidades o imbecilidades:
¨Lo hizo porque lo hizo¨.
y se alarga la lista....
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Cubano 84.8 porciento
Este texto NO es mio, of course, (JC Pujol) pero me gusta tanto que lo estoy colocando en mi blog personal.
Es de un reconocido humorista, escritor, artista en general, que es CUBANO.
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Cubano 84,8 por ciento
Por: Eduardo del Llano
Aunque no sea un instrumento infalible ni mucho menos, puesto a evaluar mi cubanidad prefiero el test que aparece en los minutos finales de Nada (2001), de Juan Carlos Cremata, que la legitimación emanada de carteles al estilo “Cubano ciento por ciento”, que todos recordarán.
Cubano ciento por ciento suena a segregación racial, ¿no?, implica que si eres, digamos, nativo al 84,8 por ciento no resultas tan genuino ni vales tanto como un orgulloso espécimen puro. Durante años dimos por legítimo truismo que los cubanos cabales somos los que no emigramos: los otros son gusanos, ex cubanos, híbridos. Los fieles bailamos en las calles, somos dicharacheros y prestos al choteo, devotos a la pelota y a los chicharrones de puerco. Y estamos convencidos de que no hay cielo tan azul como mi cielo.
Todo eso es mentira. Yo mismo soy un cubano bastante raro. Para empezar, nací en Moscú, en 1962, cuando mi padre fue allá a estudiar Economía Política del Socialismo. Como estaba recién casado, se fue con la vieja, y voilà. Así que técnicamente Cuba no es mi suelo patrio, aunque ellos me inscribieron enseguida en el consulado cubano. Dos semanas después vino la Crisis de Octubre.
No sé bailar. Durante varias décadas, sucesivas hornadas de voluntarias han intentado enseñarme los rudimentos de la técnica danzaria, y todas fracasaron y se dieron por vencidas y se resignaron a bailar con otros en las fiestas. No es modestia, no se trata de que baile más o menos, de que tire mi pasillo y escape. No sé bailar nada, como si llevara caderas de platino.
No me gusta el deporte. De hecho, no entiendo la emoción deportiva. (Ni siquiera soy particularmente bueno o adicto al dominó). No sé qué tienen que ver conmigo los azarosos corre-corres de un puñado de tipos sudorosos en un estadio, y porqué debo adorar a unos y odiar a otros. Entiendo que subyace un tozudo patriotismo que está más allá de las contingencias políticas, pero de cualquier modo sigue sorprendiéndome que un gordo de San Miguel del Padrón que gana una miseria, nunca ha salido de Cuba y no oculta su resentimiento con el gobierno, salte y chille cuando el equipo nacional de lo-que-sea obtiene una victoria, por qué grita “¡Ganamos!” Bueno, estoy consciente de que el problema es mío: tantas moscas no pueden estar equivocadas.
Me gusta el rock, y muy poco la salsa. Esto último se entiende por sí solo, habida cuenta de las confesiones anteriores. Generacionalmente soy de aquellos que abrazaron el rock como una bandera de rebeldía, allá en la Vocacional Lenin en los 70, y luego seguimos abrazados a él porque nos habla directamente al alma. Detesto el reguetón, pero supongo que tiene derecho a existir. Me gusta la trova –tradicional, nueva o novísima– el jazz y algunos salseros, pero ya bien rebasados los 50 sigo militando en el partido rockero.
¿Qué es lo cubano, hoy? Mirando atrás, resulta evidente que nos inculcaron un criterio cada vez más restringido, como si la nacionalidad fuese una militancia: hay que merecerla, y se pierde con facilidad si los de arriba entienden que tu comportamiento es indigno de condición tan honorable.
¿Es un negro bailador, excepcionalmente dotado y devoto a los Industriales más cubano que yo? Miramar y el Vedado no suelen aparecer en los documentales o ficciones sobre Cuba filmados por extranjeros, y cada vez menos en los de cineastas cubanos. Es como si algunos barrios fueran más cubanos que otros, como si las fronteras de la nacionalidad las estableciera el cliché de los edificios en ruinas y los viejos autos americanos. Como si todas las cubanas fueran la Cecilia del espantoso corto de Julio Medem en la abominable 7 días en La Habana (2012), y los cubanos del primero al último chulos, deportistas o músicos, cuando no todo eso a la vez. Como si los únicos temas que vale la pena tratar cuando se habla de Cuba fueran la pobreza, la represión contra el homosexualismo –nadie muestra a los homosexuales en la normalidad, a la pareja estable que convive, trabaja y saca a su perro por las mañanas–, las jineteras y el sueño migratorio.
Volvamos a mí. El arquetipo del cubano estaría incompleto sin dos características esenciales: se tiene por el más cómico y el que mejor tiempla. Bueno, la verdad es que no soy exactamente un tipo divertido y dicharachero. Tengo mis días, pero también puedo resultar hermético y reconcentrado. Y en la mecánica horizontal, como la llama Boris Larramendi, supongo que soy más bien normalito.
…Y sin embargo, soy cubano. Cubanísimo, cubano con cojones. Como todos los emigrados –incluso aquellos que reniegan de su origen–, como los que bailan, los que se apasionan en el Latino, los mulatos y los negros, los comunistas y los que forman peñas de tango.
Los clichés, vengan de aquí o de allá, son para los turistas y los políticos, esa gente rara. Un país unido es una utopía; un país homogéneo, una locura peligrosa.
Escrito por:
Eduardo del Llano
Fin del texto de E del Llano ---------
Espero que les haya gustado.
Juan Carlos Pujol
Está permitido, no hay prohibición.
Está permitido, no hay prohibición alguna.
No conozco alguna ley en Cuba que prohiba la caza de mamuts. Es decir Ud., su familia, o su tribu pueden dar caza a cualquier mamut que se encuentren. Tampoco el código penal prohibe comérselo con su familia o con su tribu. El mamut no está en la lista de ganado mayor, aunque es grande. No aplica el artículo penal de ¨Hurto y sacrificio de ganado mayor¨.
Su carne es muy sabrosa y nutritiva, en asado es espectacular. Ojo, el asado es la forma recomendada, no lo coma crudo.
Aunque supongo que hagan falta unas cuantas licencias para comercializarlo: sanitaria, de cuentapropista, de la ONAT (fisco), etc.
No se cuanto podrá costar el trámite y la mensualidad de la licencia de ¨Cazador - vendedor de mamuts¨. La declaración jurada a fin de año puede traer algún problema.
Concluyendo: La caceria (caza sin comercialización) de cualquier especie del género de los mamuts (Mammuthus) es completamente legal y libre en Cuba. Porque los mamuts no son especies protegidas.
Otros datos quizás útiles...
Taxonomía:
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Mammalia
Orden: Proboscidea
Familia: Elephantidae
Género: Mammuthus
Concretamente, estoy hablando de las siguientes especies del género Mammuthus:
Mammuthus africanavus
Mammuthus creticus
Mammuthus columbi
Mammuthus exilis
Mammuthus lamarmorai
Mammuthus meridionalis
Mammuthus primigenius
Mammuthus rumanus
Mammuthus subplanifrons
Mammuthus trogontherii
PD.
Ah...., se me olvidaba decir que: Los mamuts están extintos desde hace apenas 3700 años. Es decir... Extintos desde 1700 a.c.
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